viernes, 30 de septiembre de 2011

Sin ayuda

Caminé a pasos agigantados entre las heces fecales de la desesperación, a todas partes dirigí infructuosamente mi mirada buscando una mano amiga que diera fin a mis problemas. Nadie respondió. Con el ánimo herido seguí en la vereda de la vida.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Quédate sin mi

Llegamos a un punto en el que no es posible seguir sosteniendo la cuerda, o la jalas tú o me la quedo yo. Como ya no puedo mantener la compostura te la soltaré, pero luego no llores cuando veas que siempre has necesitado de mi para mantenerla en firme.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

¿Eso será la paz?

Llega un momento de la vida en donde las cosas se van sucediendo unas a otras sin que tengan relevancia alguna para el futuro. Quizá esa sea la idea que Dios ha de tener para lo que muchos llaman paz, de lo contrario se armaría un escándalo por cada uno de los sucesos intranscendentes que a la larga, no me devuelven los años felices que pasamos juntos.

martes, 27 de septiembre de 2011

Dentro del mar

Escaparé hasta el fondo del mar para que nadie se atreva a perseguirme, para que las garras de todos dejen de rasguñar mi alma, para que sus ojos no avisoren mi trabajo tratando de destruirlo. En el mar, dentro con los peces, haré castillos de arena que no serán derribados por el oleaje ni por los vientos, que no podrán contemplar y servirán para mi propio recreo, que estarán lejos de su destrucción y envidia, que vivirán para dar morada húmeda a mis sueños.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Nadie le dijo que no

Subió a la torre del campanario, nadie le dijo que no. Bajó, nadie le dijo que no. Le jaló la cola a un perro hambriento, nadie le dijo que no. Una señora le saludó y no le devolvió el gesto, nadie le dijo que no. Abrió la nevera de una tienda y robó unos dulces, nadie le dijo que no. Cuando vio a la madre con el hermanito en brazos cruzó la calle, nadie le dijo que no. Descanse en paz.