jueves, 6 de octubre de 2011

¿Por qué no hago buena poesía?

Pido que me den mi humilde quincena, ¿y qué recibo a cambio? Indiferencia. Así como yo hay miles de voces que se quejan de este maldito sistema laboral donde el rico acrecienta su poder con base en el sufrimiento de los empleados. Razones como ésta me obligan a darle mi sustancial apoyo a las izquierdas, porque solamente con la revalorización de la fuerza laboral, esencial para cualquier empresa, se da el legítimo progreso. Quisiera ser poeta, pero el hambre me obliga a escuchar el tronar de mis tripas, no el desliz de mis pensamientos arrastrados por el lápiz.


Erika López Rodríguez.
Escritora.
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miércoles, 5 de octubre de 2011

Karma

He invocado a Dios en muchas ocasiones sin tener respuesta a mis lamentos. Para variar, mi jefe supone que alimento mis tripas con migajas de aire y me lleno la boca con la sal emanada de las envidias y mezquindades que a diario les soporto a mis compañeros laborales. Un día de estos las cosas cambiarán, la rueda de la fortuna girará hacia mi para ponerme en lo alto del balancín, dejando que mi peso los aplaste tanto como ellos han sofocado mi ego.

martes, 4 de octubre de 2011

Sin más

La vida se ensaña con mostrarme sus pesadez, es duro aceptar que la batalla la ha ganado y lo que resta es nada más el sentarse sobre el pasto seco a esperar que los colores del cielo cambien tras la erupción del volcán, la muerte de los animales, el sollozo de las flores y tu partida.

lunes, 3 de octubre de 2011

A ver qué pasa

Me asomaré en la esquina de un sueño, con ambas manos voy a recoger las semillas de esperanza que debió lanzar Dios desde los inicios de la Creación, quizá de esta manera consiga robarle un poco de ingenuidad a la vida mientras le cierro la puerta a esta punzante amargura.